España no necesita esperar: el SDDR ya tiene marco normativo para avanzar

 
 
22 de mayo de 2026

     

 
 

El Anuario de la Innovación 2026 ha publicado el artículo “SDDR: una inexorable cuenta atrás rodeada aún de muchas incógnitas”, un amplio análisis sobre el momento decisivo que vive la implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno en España.

En él se recoge la visión de distintos actores del sector y aborda algunas de las grandes cuestiones abiertas: el calendario de implantación, la convivencia entre normativas, el papel de los operadores, la logística, la participación del consumidor y la adaptación del sistema español a los objetivos europeos.

En este contexto, una de las cuestiones que más se está utilizando en el sector es la supuesta incertidumbre regulatoria derivada de la convivencia entre el Real Decreto 1055/2022 y el nuevo Reglamento europeo de envases. Sin embargo, desde Recircula defendemos que ese argumento no debe convertirse en una excusa para ralentizar el despliegue del sistema.

Como señala Eusebio Martínez de la Casa, fundador y presidente de Recircula, en el artículo:

“Nuestro Real Decreto 1055/2022 no es ni mucho menos incompatible con el Reglamento europeo; todo lo contrario, nuestra legislación es más prolija y tiene muchas más herramientas”.

España no parte de cero. A diferencia de otros países europeos que todavía están iniciando su camino hacia modelos de depósito y retorno, nuestro país ya cuenta con una legislación propia y con un marco normativo desarrollado para la implantación del SDDR.

Por eso, esperar al Reglamento europeo no debería ser una estrategia. El nuevo marco comunitario puede servir para ordenar y empujar a aquellos Estados miembros que aún no han iniciado el proceso, pero en el caso español no cambia la realidad de fondo: existe una obligación legal, existe un calendario y existe una necesidad ambiental clara.

Martínez de la Casa lo expresa de forma contundente:

“Cuando tengamos el 12 de agosto el Reglamento europeo, no aportará nada ni tirará para atrás lo que hay. El Reglamento aporta a países que todavía no han empezado el proceso, como Bélgica, Italia o Francia, pero los países como España, que ya tenemos legislación propia y un marco normativo desarrollado para la implantación del SDDR, no necesitamos esperar a nada, aunque haya quien pueda estar jugando a eso”.

El argumento regulatorio, por tanto, no debería utilizarse para frenar decisiones que ya pueden empezar a tomarse. La experiencia internacional demuestra que el SDDR es un sistema probado, con décadas de funcionamiento en numerosos países, y que su éxito depende en gran medida de empezar con una base sólida, ajustar el modelo durante el despliegue y poner al consumidor en el centro.

El caso de Portugal es especialmente relevante. El país vecino ha puesto en marcha su SDDR en un plazo récord de año y medio, también en un contexto complejo. Su experiencia demuestra que, cuando hay voluntad, coordinación y claridad de objetivos, es posible avanzar.

España afronta un reto de enorme dimensión: millones de envases, una red comercial muy capilar, gran peso del canal Horeca, fuerte actividad turística y una logística exigente. Pero precisamente por eso no conviene seguir posponiendo decisiones. Cada mes cuenta.

El SDDR no es solo una obligación normativa. Es una herramienta para recuperar materiales de calidad, reducir el abandono de envases, mejorar los índices de recogida separada y transformar la relación del ciudadano con los envases de bebidas.

La cuenta atrás ya ha empezado. Y España no necesita esperar a Europa para ponerse en marcha. Necesita activar cuanto antes el marco que ya tiene, acelerar los trabajos técnicos y convertir la legislación vigente en una realidad operativa.

El debate no debería ser cómo justificar más retrasos, sino cómo hacer posible un SDDR eficaz, transparente y preparado para cumplir los objetivos ambientales que el país tiene por delante.

Puedes leer el artículo completo “SDDR: una inexorable cuenta atrás rodeada aún de muchas incógnitas”, publicado en el Anuario de la Innovación 2026, aquí: SDDR: Una inexorable cuenta atrás rodeada aún de muchas incógnitas