SDDR: recuperar envases no basta, hay que recuperar materiales con valor

 
 
10 de junio de 2026

     

 
 

Andoni Uriarte Pérez, director general de Iparplast, director técnico de Recircula y expresidente y fundador de ASERPET, publica en Residuos Profesional el artículo «SDDR: El valor de los materiales», un análisis sobre una cuestión central para el futuro de la economía circular: no basta con recoger más envases, es imprescindible recuperar materiales de mayor calidad.

El debate sobre el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) suele plantearse en términos de cantidad: cuántos envases se recuperan y cuántos vuelven al circuito. Sin embargo, el nuevo marco europeo desplaza el foco hacia una dimensión todavía más relevante: la calidad del material recuperado, su trazabilidad y su capacidad para volver a convertirse en materia prima secundaria de alto valor.

En el caso del PET, esta diferencia es decisiva. Un envase recuperado a través de flujos mezclados no ofrece las mismas garantías que un envase recogido mediante SDDR. El origen de la recogida condiciona la pureza, el nivel de impropios, la humedad, la suciedad, las mermas del proceso y, en última instancia, el valor económico del material.

La entrada en vigor del Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases refuerza esta realidad. La normativa europea convierte el contenido reciclado en una obligación legal para los nuevos envases y establece objetivos crecientes para 2030 y 2040. Para cumplirlos, el mercado necesitará rPET de calidad suficiente, especialmente en aplicaciones alimentarias. Y ese material no puede proceder de cualquier flujo.

Ahí es donde el SDDR adquiere una relevancia industrial y ambiental que va más allá de la recogida. Al preservar mejor la calidad del PET, permite avanzar hacia un modelo de ciclo cerrado, de botella a botella, en el que el material mantiene su funcionalidad y puede reincorporarse al sistema con mayor valor añadido.

El artículo también pone sobre la mesa una señal económica muy clara: mientras el PET procedente de flujos convencionales ha sufrido una fuerte caída de valor durante 2025 y 2026, el PET recuperado mediante sistemas de depósito en países europeos mantiene precios más altos y estables. La diferencia no es accidental. Refleja que el mercado no remunera solo el volumen, sino la calidad, la trazabilidad y la aptitud real del material para cumplir las exigencias regulatorias e industriales.

Desde esta perspectiva, el SDDR no debe entenderse únicamente como una herramienta para mejorar los porcentajes de recogida separada. Es también una infraestructura para capturar valor, reducir pérdidas de material, evitar el downcycling y construir una economía circular más robusta.

La cuestión, por tanto, no es solo cuántos envases se recuperan, sino qué valor conservan cuando vuelven al sistema. Europa está pidiendo reciclar más, sí, pero sobre todo está pidiendo reciclar mejor.

Y en ese escenario, el SDDR aparece como una pieza clave para garantizar materiales limpios, trazables y preparados para volver a convertirse en envases de alto valor.

Puede leerse el artículo completo en Residuos Profesional: https://www.residuosprofesional.com/sddr-el-valor-de-los-materiales/